El Colegio de Médicos - Distrito III, detalló los protocolos de detección y las pautas obligatorias de bioseguridad frente a una enfermedad zoonótica que registra una letalidad histórica del 30% al 40%.
El documento subraya la importancia del aislamiento estricto de los contactos estrechos ante variantes como la cepa Andes, capaz de propagarse por vía interhumana mediante el contacto prolongado en espacios cerrados.
Colegio Médico – Distrito III Junio2026
INFORME TÉCNICO-EPIDEMIOLÓGICO: HANTAVIRUS
1. Introducción
El hantavirus es una enfermedad zoonótica viral grave causada por virus de la familia Hantaviridae. En el ser humano, se manifiesta principalmente bajo dos formas clínicas: la Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR) —predominante en Asia y Europa— y el Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPHV), prevalente en el continente americano.
El principal reservorio del virus son los roedores silvestres, quienes eliminan el agente patógeno a través de sus deyecciones. Si bien la vía clásica de contagio es el contacto ambiental, variantes geográficas específicas de la región patagónica sudamericana (como la cepa Andes) poseen la capacidad demostrada de transmitirse de persona a persona, lo que eleva el riesgo epidemiológico y exige un estricto control de contactos de riesgo.
2. Desarrollo
2.1. Criterios Clínicos y Definición de Caso
Para optimizar la vigilancia epidemiológica y asegurar una respuesta sanitaria oportuna, los protocolos del Ministerio de Salud y las sociedades científicas delimitan de forma estricta los criterios de detección:
- Caso Sospechoso: Toda persona que presente fiebre de inicio agudo (superior a 38.3 °C) sin una causa médica evidente, acompañada de síntomas inespecíficos como cefalea, mialgias (dolores musculares) y trastornos gastrointestinales. En fases posteriores, suele sumarse dificultad respiratoria (disnea) o distress respiratorio agudo. Se debe asociar el cuadro a nexos epidemiológicos de riesgo (exposición a ambientes rurales, contacto con roedores o contacto estrecho con un infectado) dentro del periodo potencial de incubación.
- Caso Probable: Todo caso sospechoso que presente una evolución clínica compatible con afectación pulmonar aguda (evidenciada en hallazgos radiológicos o ecográficos) y que cuente con un nexo epidemiológico directo bien establecido.
- Caso Confirmado: Paciente que cumple con los criterios de caso sospechoso o probable y cuyos resultados de laboratorio certifican la presencia del virus mediante:
- Detección de anticuerpos específicos IgM o seroconversión de IgG.
- Detección del genoma viral mediante técnicas de biología molecular (RT-PCR).
- Inmunohistoquímica en tejidos.
2.2. Vías de Transmisión y Gravedad
El comportamiento de este patógeno varía críticamente según la cepa implicada, presentando una tasa de letalidad histórica que promedia el 30% al 40% en la variante pulmonar:
- Transmisión Ambiental (Universal): Ocurre por la inhalación de aerosoles generados a partir de la saliva, orina o excretas de roedores infectados, frecuentemente al limpiar o ingresar a espacios cerrados que han estado deshabitados.
- Transmisión Interhumana (Cepa Andes): Se produce a través del contacto estrecho y prolongado con secreciones respiratorias de una persona infectada en su fase febril, facilitada por la permanencia compartida en ambientes cerrados y sin ventilación adecuada.
2.3. Directrices de Control y Aislamiento de Contactos
Ante la identificación de un caso positivo de una cepa con potencial interhumano, las normativas sanitarias vigentes dictaminan la clasificación y el seguimiento estricto de los contactos estrechos (definidos como aquellas personas que hayan compartido un espacio cerrado, sin protección respiratoria, con un caso confirmado por al menos 30 minutos).
Las pautas de bioseguridad obligatorias incluyen:
- Aislamiento domiciliario estricto: Restricción total de salidas, actividades sociales o recepción de visitas externas.
- Protección respiratoria: Empleo mandatorio de mascarillas o barbijos de alta eficiencia de filtrado (N95 o equivalente) dentro de cualquier espacio común o al interactuar con convivientes.
- Elementos de uso personal: Prohibición absoluta de compartir utensilios de cocina, vajilla, vasos o elementos tradicionales de infusión compartida (como el mate).
- Vigilancia médica activa: Automonitoreo estricto de temperatura corporal dos veces al día y seguimiento continuo (presencial o telefónico) por parte del equipo de salud durante el periodo de incubación.
3. Conclusión
El hantavirus constituye una de las patologías zoonóticas de mayor severidad en el ámbito de la salud pública contemporánea debido a su elevada tasa de letalidad y a la complejidad que añade la transmisión interhumana documentada en la región.
La contención de los brotes y la prevención de complicaciones clínicas severas dependen de una articulación diagnóstica rápida y del cumplimiento riguroso de los protocolos de aislamiento. El fortalecimiento de la vigilancia molecular y el suministro internacional coordinado de insumos de diagnóstico representan pilares fundamentales para mitigar la propagación y controlar eficazmente las cadenas de contagio.
Bibliografía:
.Consenso enfermedades infecciosas regionales en pediatría
.www.Sadi.org.ar
.www.intramed.net







